
1940-2015
«El poder de la intención»
Wayne Dyer fue un psicólogo estadounidense, autor de un importante número de libros de crecimiento personal y espiritualidad. Su vida fue una historia de superación ejemplar, ya que tanto sus orígenes familiares como sus circunstancias personales podrían haberlo abocado al fracaso fácilmente, y, sin embargo, logró construir una carrera y una vida inspiradoras. Criado como huérfano por su tío, él mismo relata cómo desde pequeño aprende a buscarse la vida y a realizar pequeños trabajos, que le brindan la oportunidad de aprender a valorar lo material desde lo más sencillo, trabajando con determinación y agradeciendo todos los logros personales. Antes de estudiar en la Universidad sirvió en la Armada, para alcanzar posteriormente el grado de doctor en Psicología y trabajar como profesor en la Universidad de San Juan de Nueva York. Dyer escribió numerosos libros, comenzando por su mayor éxito: «Tus zonas erróneas» (1976), logrando un alcance tal que abandona la docencia para dedicarse a escribir y a dar conferencias el resto de su vida.
Aunque Wayne Dyer se formó como psicólogo, lo más destacable de su obra y de su persona es la profunda espiritualidad que lo acompaña, y que llama especialmente la atención, ya que lo que se espera de un profesor de psicología es más bien un conjunto de planteamientos racionales, y no tanto un acercamiento práctico al mundo del espíritu. Íntimamente inspirado por la figura de San Francisco de Asís, Dyer propone un contacto real, tangible, con algo que él denomina «el campo de la intención», que él explica como un espacio universal real pero imperceptible a los sentidos, que contiene todo lo que podamos querer o necesitar, y que es accesible para cualquiera. El cultivo de determinadas actitudes permite sintonizar con ese campo para crear una conexión directa con él, siempre y cuando se alcance un determinado nivel de vibración. Hay emociones, pensamientos y actitudes de bajo nivel de vibración que nos alejan de él, y otras de nivel alto que nos conectan. Cuando cultivamos estas últimas, podemos empezar a experimentar esta conexión, que se traduce en la llegada inesperada a nuestras vidas de aquello que buscamos, en forma de personas, encuentros o señales que nos allanan el camino. Son muy llamativos los ejemplos que él mismo experimentó a lo largo de su vida, y que fundamentaron sus planteamientos.
Mi obra preferida se titula «El poder de la intención» (2004). En ella relata cómo en su vida fue tomando consciencia de la existencia real del campo de la intención. Cuenta algunas experiencias personales difíciles de explicar desde la racionalidad, y que muestran a las claras cómo podemos recibir mensajes que nos encaminan a conocer algún aspecto esencial de nuestra vida, o cómo a veces aparecen ayudas inesperadas en el momento preciso cuando confiamos en la posibilidad de que se obren esos pequeños milagros. De una manera muy clara y sencilla expone qué tipo de pensamientos y de actitudes debemos cultivar para conectarnos con ese campo místico.
Dyer protagonizó una película-documental (tiene algo de ambos géneros) titulada «El cambio» (2009), en el que se entremezclan la exposición de su pensamiento con una serie de historias llenas de verosimilitud, con las que es fácil identificarse, protagonizadas por una madre de familia abnegada, que se niega a reconocer aquello que la hace feliz, un productor de cine que no vive su profesión con pasión, y una pareja adinerada que atraviesa una fuerte crisis a pesar de tenerlo todo en la vida (al menos, en apariencia). A lo largo de la película veremos la evolución, el despertar, de los personajes.
Entre los pensamientos de Dyer aparecen algunos como:
- “Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”.
- “Si crees que funcionará, verás oportunidades. Si crees que no lo hará, verás obstáculos”.
- “Deja de comportarte como si la vida fuera un ensayo. Vive como si hoy fuera tu último día. El pasado ya no existe y el futuro está por crear”.
- “Cuando bailas, tu propósito no es llegar a un lugar determinado de la pista. Es disfrutar cada paso del camino”.
- “Lo desconocido es el lugar donde se produce el crecimiento”.
- “No mueras con la música aún en ti”.
- “Encuentra la luz en los demás y trátalos como si eso fuera todo lo que vieras en ellos”.
- «Soy realista, espero milagros».
- «Comienza a verte a ti mismo como un alma con un cuerpo en lugar de un cuerpo con un alma».
- «Lo verás cuando lo creas».
- «El antídoto para el miedo es la fe».
- «Cuando juzgas a otros no los defines, te defines a ti mismo».
- «nuestra intención crea nuestra realidad».
- «El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente».
- «Cuando estás inspirado, nunca te preguntas acerca de tu propósito. Lo estás viviendo».
- «La abundancia no es algo que adquirimos. Es algo con lo que sintonizamos».
- «No tienes que ser mejor que cualquier otra persona, solo tienes que ser mejor de lo que solías ser».
Leer a Dyer ha sido muy revelador para mí, por la sencillez y obviedad de sus planteamientos, por su capacidad de inspirar, y por los efectos tangibles que tiene en la vida cotidiana su forma de ver y de entender la vida. Siempre tendré la sensación de que hubiese querido conocerlo personalmente, aunque está claro que a mí, como a muchos millones de lectores, consiguió transmitirme su esencia, haciendo exactamente lo que predicaba: vivir con pasión su propósito. Ese es el verdadero poder de la intención.











