
Llega un momento en el que algunas personas se enfrentan a uno de los retos más difíciles en su vida profesional: el examen de oposición, requisito ineludible para convertirse en funcionario. Hay muchos tipos de funcionarios, y muchos tipos de pruebas que se celebran durante todo el año, pero es al final de curso cuando los docentes deben pasar el trago. Estoy rodeado de muchos de ellos: familiares, amigos… Y conozco la dureza del momento, así que hoy el Naturalista Descalzo quiere daros algunas claves que pueden ayudaros a hacer de este proceso una experiencia vital valiosa.
Una oposición es, ante todo, una gran oportunidad para muchas cosas, no sólo para acceder a un puesto de trabajo. Se trata de un camino doloroso en muchos sentidos, y como tal tiene un componente místico inevitable. Se parece mucho a una experiencia iniciática, en la que, a través de un ritual, una persona puede alterar su realidad. Así que regálate la oportunidad de verla como un viaje del que saldrás fortalecido y más sabio.
La dureza del camino que te ha traído hasta aquí, a veces de años, puede haber dejado una sensación de herida en tu alma. Tu orgullo puede sentirse afrentado por la sensación de injusticia, porque «mereces, más que nadie, alcanzar tu objetivo» (todos cuantos te quieren a tu alrededor se han encargado de alimentar ese sentimiento de merecimiento). Pero el camino siempre es justo para quien lo transita, independientemente del destino fijado. El camino tiene sentido en sí mismo, si dejamos de verlo como una línea que simplemente une dos puntos. Tú estás en camino ahora, y el camino exige el sacrificio de dar un paso tras otro. Así que evita la autocompasión, y alimenta un sentimiento de agradeciemiento por la oportunidad de recorrer un camino reservado a los valientes que quieren recorrerlo.
No existe el control. Nada de lo que hayas calculado, analizado o preparado te va a salvar de un contratiempo. Planifica, pero desde la libertad que proporciona saber que lo inesperado te espera a la vuelta de la esquina. Espera lo imprevisible y abraza cuanto te suceda, porque son las piedras y los recodos del camino los que hacen de él algo irrepetible y valioso.
Sea cual sea el resultado, será el que deba ser. Nada sucede cuando nosotros lo decidimos, sino cuando llega el momento oportuno. Trabaja la confianza y entrégate al Universo. Acepta tu papel en el juego de la vida y recibe a manos llenas la bendición de la vida ilusionada. En las oposiciones suelen producirse fenómenos mágicos como consecuencia de las energías que se acumulan. Son momentos en los que la suerte de repente parece sonreír, y suceden cosas que carecen de explicación. Se vive una especie de trance que luego se desvanece en la memoria como un sueño. Permítete vivirlo así.
Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta está formado por las emociones. Euforia, miedo, inseguridad, alegría, fuerza, rendición, aplomo… Todo puede estar presente al mismo tiempo, en un torbellino emocional. Pero las emociones fuera de control pueden jugarnos malas pasadas. Por eso, modula tus emociones y no dejes que el miedo se apodere de tu ser. Disfruta de la experiencia y abraza todo lo que experimentes. Siente cada emoción, identifícala en tu cuerpo y abrázala como se abraza a un amigo que viene de visita. Pero deja que fluyan, que lleguen, permanezcan un tiempo y luego se vayan. Todo es necesario en el engranaje de la experiencia. Así debe ser. Así todo tiene sentido.
También debes atender a tu cuerpo. Descansa lo suficiente, bebe mucho y nútrete bien, para que la maquinaria física acompañe a la maquinaria mental. Somos un todo: cuerpo, mente y espíritu, y todas esas partes se encuentran interconectadas. Al tocar una de ellas, tocamos a las demás.
Llegados a este punto sólo puedo desearte que suceda lo mejor, y que sepas aceptar el resultado, sea cual sea, porque sólo la Inteligencia Universal sabe cuál es tu papel en este mundo. A ti sólo te queda buscar la excelencia, y hacerlo como mejor sabes, que va más allá de lo que probablemente crees o has creído hasta ahora. No olvides, sobre todo en estos días, practicar tu paseo diario, e instalarte en la gratitud ante la experiencia que se avecina. Después de todo, ¿cuántos días en tu vida sabes con certeza que emprendes una aventura que merecerá ser contada?


Mi nueva biblia 😂
Tampoco es para tanto! Jajajaja